¿Qué es la terapia Gestalt?

Entiendo la terapia gestalt como una herramienta para incrementar la conciencia a nivel ontológico (del ser) y a nivel de tomar conciencia de lo  que hago y como lo hago.  Se trata de una corriente terapéutica de corte humanista, esto significa que:

  1. El concepto de salud, a partir del cual se trabaja no es la ausencia de enfermedad, sino el estado de bienestar  global de la persona y el desarrollo de sus potencialidades. En este sentido coincide con la definición de salud que en el año 1948  aprobó la Organización Mundial de la Salud (O. M. S) y que  aceptaron 61 estados miembros, que en su preámbulo dice: «La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades.»
  2. No se centra en diagnosticar, sino en ver a la persona como una totalidad compuesta de distintas “partes”, algunas de las cuales pueden estar “insatisfechas” o  ser  “ gestalts inconclusas” . La palabra gestalt proviene del alemán y significa forma o figura,  en este sentido la gestalt entiende que una  “gestalt inconclusa” es el resultado de  alguna situación o aspecto en la vida de la persona no resuelto. Esto significa que la persona sigue “enganchada” a eso y no puede vivir de un modo presente con lo que le ocurre en el aquí y el ahora.
  3. Pretende ayudar a la persona a “autorrealizarse”, o a que pase de un estado de hetero apoyo a auto apoyo.

Tal y como dice Claudio Naranjo, la gestalt es un experiencialismo ateórico. Hay que probarla. Y eso, es lo que para mi hace tan auténtica y valiosa la gestalt. Al final, lo que se pretende es que la persona que acude a terapia se haga cargo de sí misma y de lo que le ocurre, y que aprenda a confiar en sus propios recursos y capacidades para tener una vida lo más auténtica y genuina posible. Se trata, más bien, de que aprenda a tener una determinada actitud, de responsabilidad para consigo misma, de estar presente en el aquí y el ahora, de confiar en la autorregulación organísmica y aceptarse tal cual es.

Para vivir con una actitud gestáltica es necesario:

1. Vive ahora. Preocúpate del presente antes que del pasado o del futuro.

2. Vive aquí. Ocúpate de lo que está presente, antes que de lo que está ausente.

3. Deja de imaginar cosas. Experimenta lo real.

4. Deja de pensar en cosas innecesarias

5. Expresa en vez de manipular, explicar, justificar o juzgar.

6. Entrégate a la desazón y al dolor de la misma forma en que te entregas al placer. No limites tu conciencia.

7. No aceptes otros “debes” ni “deberías” más que los que tú te impongas. No adores a ídolo alguno.

8. Asume plena responsabilidad por tus acciones, sentimientos y pensamientos.

9. Acepta ser como eres.

A continuación he tomado fragmentos de distintos autores que creo describen muy bien de qué va esto de la Gestalt.

“Frederick S. Perls comenzó a elaborar la terapia Gestalt hacia 1942. Con la colaboración de un equipo neooyorquino cuyos principales miembros eran Laura Perls y Paul Goodman, en 1951 quedan establecidas las bases teóricas de su método siguiendo los fundamentos de la psicología de la Gestalt y de las investigaciones psicoanalíticas (Freud, Ferenczi, O.Rank, W. Reich….) fenomenológicas y existenciales.

La terapia Gestalt hace hincapié en la conciencia de lo que ocurre en el momento presente en los niveles de conciencia corporal, el afectivo y el mental de manera indisociable. El aquí y el ahora para a constituir así la experiencia totalizadora, actual, referida al organismo como globalidad. Esa experiencia implica asimismo el recuerdo, las vivencia anteriores, los fantasmas, las situaciones inconclusas, las anticipaciones y los proyectos….

Lo que ocurre en el momento presente constituye, fundamentalmente, una experiencia de contacto, bien con el prójimo, bien con el entorno del sujeto. El proceso psicoterapéutico se centra entonces en la concienciación de la manera mediante la cual el sujeto puede distorsionar esa experiencia, ignorar o negar sus necesidades y deseos, encerrarse en reiteraciones de situaciones anteriores o impedir un contacto de ajuste creativo al entorno. Esta concienciación permite que el sujeto viva nuevas experiencias de contacto a partir de un conocimiento y una capacidad de elección denominarse el ya ahí, ya mismo, de necesidades claramente identificadas.

El accionamiento corporal explora la experiencia en que se lleve a cabo, otorgándole energía y posibilitando la creación de condiciones favorables para el desarrollo, la integración y el cambio, a lo que podemos llamar la unificación de la persona.

esta psicoterapia contribuye un análisis del proceso que lleva de la presencia ante sí mismo a la presencia ante el mundo, dando acceso a la constitución de formas flexibles y ajustadas, es decir, a la responsabilidad creadora.”

Jean-Marie Robine

“………1) que las técnicas de la terapia gestáltica están enraizadas en ciertas actitudes, 2) que estas actitudes son manifestaciones de una actitud básica que puede ser entendida desde el punto de vista tripartito del percatarse, la responsabilidad y la actualidad, y 3)que esta actitud básica no es meramente un asunto ideológico, sino que en sí misma está enraizada en una experiencia: la evidencia de la actualidad (es decir, la comprensión del hecho de que estamos viviendo aquí y ahora y que somos uno con nuestras acciones concretas); la evidencia de la responsabilidad ( el hecho de que nosotros hacemos lo que hacemos y que no somos distintos de lo que somos); y la evidencia del percatarse ( de que, en cierto nivel, nosotros sabemos qué estamos haciendo y vivenciando, a pesar de lo mucho que nos engañemos fingiendo que no lo hacemos).

Claudio Naranjo

“Este enfoque terapéutico fue creado por Fritz y Laura Perls, matrimonio alemán que sintetizó, a lo largo de los años 50 y ya en Estados Unidos, sus influencias respectivas: el psicoanálisis en el caso de Fritz (1893-1970), psiquiatra formado con Clara Happel, Wilhem Reich y Karen Horney entre otros, y la Psicología de la Gestalt o de la Forma en el caso de Laura (1905-1990), aunque pueden rastrearse otras muchas influencias más o menos implícitas: el teatro y el psicodrama, el pensamiento fenomenológico y existencialista, el zen, etc.

Encuadrada en el movimiento de la Psicología Humanista, la Terapia Gestalt comparte con dicho movimiento la visión esperanzada del ser humano que tiende a su autorrealización, no como individuo patologizado sino con recursos saludables para su desarrollo óptimo en el aquí y ahora: un tiempo presente y puntual despojado de absolutos e inmerso en una situación interrelacional con los otros y con el mundo.

La Terapia Gestalt, más que una teoría de la psiquis, es un eficaz abordaje terapéutico y una filosofía de la vida que prima la conciencia (awareness, darse cuenta), la propia responsabilidad de los procesos en curso y la fe en la sabiduría intrínseca del organismo (la persona total que somos) para auto-regularse de forma adecuada con un medio cambiante.

Antepone la espontaneidad al control; la vivencia, a la evitación de lo molesto y doloroso; el sentir, a la racionalización; la comprensión global de los procesos, a la dicotomía de los aparentes opuestos… y requiere del terapeuta un uso de sí como instrumento (emocional, corporal, intelectual) que transmita una determinada actitud vital en vez de practicar únicamente una técnica útil contra la neurosis.

En la historia de la Gestalt norteamericana ha habido dos corrientes, a veces más contrapuestas de lo deseable: la llamada Gestalt de la Costa Este (New York, Cleveland), más interesada en la sistematización teórica, y la de la Costa Oeste (Esalen, California) que, en palabras de Claudio Naranjo, define la Gestalt como un intuicionismo que se reconoce como tal. Ambas están representadas en España: la primera, esencialmente en Valencia (a través de Jean-Marie de Robine) y la segunda en el resto de país, ya que les introductores más significativos de la Gestalt en España corresponden a esta corriente (Rony Felton en los principios barceloneses, Adriana Schnake y Claudio Naranjo en Madrid y otros lugares).”

Francisco Peñarrubia

Gestalt Grupal

El trabajo de grupo desde la Gestalt, se realiza poniendo la atención  tanto en lo individual, como en lo grupal. Personalmente, me decanto por llamarlo Terapia Individual en Grupo, de modo que el aspecto individual no queda eclipsado o en confluencia con lo grupal.

En Gestalt se dice, que el todo es más que la suma de las partes, es por ello que el grupo es visto como un organismo en sí mismo, como grupo, siendo este la suma de varias o muchas individualidades.

Lo que nos hacer madurar y crecer, es en parte la apreciación de las diferencias. Uno crece, y se vuelve adulto cuandoGrupo comprende que es responsable de sí mismo y sabe que ha de tomar sus propias decisiones, así como asumir las consecuencias de sus actos. Es por ello que el grupo puede resultar el espacio catalizador de nuestra conducta, de como nos desenvolvemos en relación a l@s demás. Teniendo en cuenta, que el ser humano es un ser social, y que estamos hechos en sociedad, el trabajo en grupo puede ayudar a poner conciencia a como me he hecho, y a como me relaciono con otras personas, que aún no siendo de mi entorno inmediato, a medida que las vaya “familiarizando”, y en la medida que no ponga consciencia a como lo he hecho, repetiré ciertas conductas o roles, aprendidos en mi entorno familiar de origen.

Además, la posibilidad que nos brinda el grupo de ver en los demás aspectos propios negados, o no reconocidos, puede enriquecer nuestro autoconcepto, o nos da la oportunidad de revisarlo. Esta función de ser y tener un efecto “espejo” en los demás y para los demás nos amplia y nos relativiza la propia consciencia de nuestro ser.

Los trabajos en grupo los realizo, generalmente en Granollers, siendo grupos de regularidad semanal, de máximo 10 personas.

También realizo trabajos intensivos de fin de semana dirigidos a personas que estén en proceso terapéutico o con la intención de iniciar uno, puesto que son trabajos que requieren de una elaboración posterior, pues se suelen poner de manifiesto cuestiones pendientes o no resueltas.

Gestalt individual

Entiendo que es importante conocer a la persona con la que un@ quiere trabajar en un contexto como el terapéutico. No basta sólo con el Curriculum Vitae, aunque éste sea algo más que puede ser tenido en cuenta.

Así que realizo una primera entrevista gratuita con el fin de conocernos y tener un primer contacto. También servirá para que  sepa cual es tu demanda, así como para que tú sepas cual es mi modo de trabajar y mis condiciones.

Creo que este encuentro previo a cualquier contrato de trabajo es necesario para fomentar un buen inicio de proceso, puesto que la claridad y la transparencia son elementos esenciales para un trabajo de contacto como lo es la Terapia Gestalt.

Si existe acuerdo y compromiso para trabajar, entonces iniciaremos el proceso de terapia individual juntos.

Actualmente dispongo de despacho para atención individual tanto en en Granollers como en  Barcelona.

Mi posicionamiento como terapeuta Gestalt

Mi interés por la terapia Gestalt, ha sido una inquietud que ha ido tomando fuerza y sentido a lo largo de mi vida. Mi primer contacto con la Gestalt fue de “rebote”.

Mi demanda era clara y concreta, lo que no sabía, era que detrás de esa demanda, iba implícito mucho más de lo que podía imaginar. De tal manera que, el inicio de un proceso de terapia, más las vicisitudes de la vida, más la responsabilidad implícita como persona: de hacerme cargo de mi misma, de mi vida, de mis decisiones, así como de asumir las consecuencias de dichas decisiones….., me llevaron a comprometerme más y más con la labor terapeutica. Así pasaron, casi sin enterarme, años.

Hacer terapia pasó de ser un fin para lograr un objetivo, a un medio para ser.

Así que, ejerzo como terapeuta porque he recorrido mucho trecho y porque en este devenir he ido encontrando un modo de estar y de ser verdadera, auténtica y comprometida como persona. Soy más consciente de lo que me ocurre, cosa que me ayuda a hacerme cargo de qué hago con ello, además me siento más libre, puesto que ejerzo mi libertad. He pasado de sentirme víctima de las circunstancias a sentirme sujeto activo que elije, de este modo vivo mi propia vida y soy dueña de mis fracasos y éxitos.

Además de mi dedicación al proceso terapéutico y posteriormente a formarme como terapeuta Gestalt, me formé en Trabajo Social en la Universitat de Barcelona, y con esa titulación he ejercido como trabajadora social en distintos ámbitos, sobretodo, en recursos destinados a la atención de mujeres e infantes víctimas de violencia familiar. Esta experiencia me ha aportado el conocimiento de situaciones complejas, y la necesidad de desarrollar un escrupuloso sentido del cuidado, a la hora de acompañar a las personas que han sido agredidas en un entorno que ellas entendían como seguro y acogedor.

Mi modo de acompañar como terapeuta, ya sea en consulta individual, como en grupo, es un compendio entre mi propia experiencia como paciente de terapia, como persona formada como terapeuta gestalt y como trabajadora social, la cual cosa me ayuda a poner la atención en aspectos sociales o familiares de la persona a la que acompaño.

La Gestalt es un experiencialismo ateórico (como dice Claudio Naranjo), esto significa que se “demuestra andando”, y que como todo aquello que tiene vida, va evolucionando y transmutando, según la persona que lo ande, o según el momento y lugar en donde se ande. La gestalt, es más bien una actitud, que puede ser transmitida de múltiples maneras, tantas como terapeutas hay.

Se puede hacer terapia por muchos motivos: porque existe un malestar psíquico, emocional o espiritual en la persona que le lleva a pedir ayuda para indagar en sí misma y saber cual es el origen o la causa de ese dolor, porque un@ ya cansad@ de vagar entre profesionales de distintas disciplinas no haya todavía “aquello que le va bien”, porque quiere que alguien le diga qué le ocurre….. . Sea cual sea la razón, el hecho de llegar a un espacio en donde lo importante es lo que a un@ le ocurre, más allá de las apariencias, en el cual puedes notar la presencia de otra persona que te mira, que te escucha y que te dedica un tiempo para estar, me parece algo importante y de un gran valor humano.

Se suele decir, en el argot de la gestalt, y también en otras disciplinas terapéuticas, que cuando uno llega a la consulta del terapeuta, no lo hace solo, sino que lo acompañan sus fantasmas, y que durante el proceso, un@ se va quedando en compañía de si mism@. Esta imagen me parece muy rica y gráfica de lo que, en una gran parte resulta ser el proceso terapéutico, llegar a ser lo que uno es y no aquello que “otros”, o un@ mism@, esperaban de nosotr@s.

En Gestalt, se trabaja, a partir de unos preceptos básicos, que condicionan lo que es la actitud de la persona terapeuta, y que son los siguientes:

– Trabajar a parir de el PRESENTE: nada ocurre sino ahora, el pasado ya no existe y el futuro aún no es. La situación terapéutica sólo es posible en esta actualidad temporal(ahora) y espacial(aquí).

-La atención y aceptación de la EXPERIENCIA van ligadas a esta vivencia del presente.

-La REPONSABILIDAD no es un deber, es un hecho. Somos responsables de nosotros mismos queramos o no. La terapia gestalt acentúa la conciencia de esta realidad con una permanente invitación a que la persona se responsabilice de lo que está haciendo, sintiendo, evitando o negando, deseando, inhibiendo, etc.

– Poniendo la confianza en la AUTORREGULACIÓN ORGANÍSMICA, entendiendo que el propio organismo, cuando actúa espontáneamente encuentra el modo de autorregularse y de satisfacer las necesidades que se van manifestando en cada momento. Esto implica no tanto un inducir a aquello que “debería ser”, sino a un acompañar a lo que realmente es necesario para el bienestar de nuestro organismo.

La terapia Gestalt, es un modo de trabajar con autenticidad, transparencia, respeto, sentido de la realidad y cultivando la atención para con uno mismo y aquello que me rodea, de este modo, podremos atender cuales son nuestras auténticas necesidades y satisfacerlas.

Me siento comprometida y agradecida con la labor que realizo, puesto que me está aportando una gran dosis de confianza en la vida y en la gran fuerza que existe en tod@s nosotr@s. Tan solo es cuestión de darse cuenta, y de trabajar para ello.

Intro

Rebecreando ha nacido con la intención de ser un lugar en donde pueda aportar elementos desde lo profesional, como Terapeuta Gestalt y Trabajadora Social, y lo personal, como Rebeca que se va creando, que va creciendo, aprendiendo y cambiando.

Decidí ejercer una profesión vocacional motivada por mi afán de conocimiento en el campo del desarrollo personal, enmarcado dentro de las terapias humanistas, además de las ciencias sociales, la expresión artística y el gusto por las cosas bellas. Dicen que la belleza es al ojo humano, lo que el amor al corazón….. al igual será esa la razón por la cual me emociono y se me anegan los ojos cuando contemplo algo que me resulta bello. He visto belleza en paisajes, en películas, fotografías, en rostros, en la sonrisa de mi compañero, la perra que me acompaña…..y en momentos de vulnerabilidad humana.

Desde lo personal como mujer, hermana, amiga, a la que le gusta el cine, la música, la fotografía, el ejercicio de escribir….y desde lo profesional como terapeuta humanista y/o gestáltica, acompañante de procesos terapeuticos individuales o en grupo, también como trabajadora social con interés por los movimientos sociales, por las distintas situaciones de vida de las personas…..

Si algo he tenido claro a partir del momento en que comprendí que debía de ocupar tiempo y energía en realizar una tarea para”ganarme la vida”, es que mi labor sería vocacional. Por esa razón digo que este blog cabalga entre lo personal y lo profesional, porque por fortuna, empleo mi tiempo en una actividad que me motiva, me agrada y me estimula a estar en constante formación y actividad.

La Gestalt ha sido y es para mi, una herramienta para poner consciencia de mi persona, más allá de quien creía ser, así como para desarrollar un sentimiento de compasión y aceptación por aquello que es. También lo es a la hora de acompañar a otr@s, puesto que me coloca en un lugar de transparencia y autenticidad.

Hay lo que hay.

Su creador Fritz Perls, decía que la gestatlt era demasiado buena para reservarla sólo a los enfermos, y creo que tenía razón, aunque lo que pienso hoy día es que es buena para todos porque todos tenemos un poco de enfermedad…..