¿Para qué sirven las emociones? Redes, Eduard Punset

Eduard Punset, a través de su espacio televisivo Redes lleva un tiempo divulgando conocimientos científicos que están aportando, sobretodo, una concepción más amplia y humana sobre las emociones.

En este documental Punset nos muestra, a través de estudios científicos y antropológicos, aquello con lo que estamos familiarizados, aunque a veces lo negeuemos o  no sepamos ponerle nombre, con nuestro vasto y complejo mundo emocional.

Espero que os emocione y os satisfaga la inquietud por conocer…

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No busques trabajo. Risto Mejide

RistoNo busques trabajo. Así te lo digo. No gastes ni tu tiempo ni tu dinero, de verdad que no vale la pena. Tal como está el patio, con uno de cada dos jóvenes y casi uno de cada tres adultos en edad de dejar de trabajar, lo de buscar trabajo ya es una patraña, un cachondeo, una mentira y una estúpida forma de justificar la ineptitud de nuestros políticos, la bajada de pantalones eurocomunitaria y lo poco que les importas a los que realmente mandan, que por si aún no lo habías notado, son los que hablan en alemán.

No busques trabajo. Te lo digo en serio. Si tienes más de 30 años, has sido dado por perdido. Aunque te llames Diego Martínez Santos y seas el mejor físico de partículas de Europa. Da igual. Aquí eres un pringao demasiado caro de mantener. Dónde vas pidiendo nada. Si ahí afuera tengo a 20 mucho más jóvenes que no me pedirán más que una oportunidad, eufemismo de trabajar gratis. Anda, apártate que me tapas el sol.

Y si tienes menos de 30 años, tú sí puedes fardar de algo. Por fin la generación de tu país duplica al resto de la Unión Europea en algo, aunque ese algo sea la tasa de desempleo. Eh, pero no te preocupes, que como dijo el maestro, los récords están ahí para ser batidos. Tú sigue esperando que los políticos te echen un cable, pon a prueba tu paciencia mariana y vas a ver qué bien te va.

Por eso me atrevo a darte un consejo que no me has pedido: tengas la edad que tengas, no busques trabajo. Buscar no es ni de lejos el verbo adecuado. Porque lo único que te arriesgas es a no encontrar. Y a frustrarte. Y a desesperarte. Y a creerte que es por tu culpa. Y a volverte a hundir.

No utilices el verbo buscar.

Utiliza el verbo crear. Utiliza el verbo reinventar. Utiliza el verbo fabricar. Utiliza el verbo reciclar. Son más difíciles, sí, pero lo mismo ocurre con todo lo que se hace real. Que se complica.

Da igual que te vistas de autónomo, de empresario o de empleado. Por si aún no lo has notado, ha llegado el momento de las empresas de uno. Tú eres tu director general, tu presidente, tu director de marketing y tu recepcionista. La única empresa de la que no te podrán despedir jamás. Y tu departamento de I+D (eso que tienes sobre los hombros) hace tiempo que tiene sobre la mesa el encargo más difícil de todos los tiempos desde que el hombre es hombre: diseñar tu propia vida.

Suena jodido. Porque lo es. Pero corrígeme si la alternativa te está pagando las facturas.

Trabajo no es un buen sustantivo tampoco. Porque es mentira que no exista. Trabajo hay. Lo que pasa es que ahora se reparte entre menos gente, que en muchos casos se ve obligada a hacer más de lo que humanamente puede. Lo llaman productividad. Otra patraña, tan manipulable como todos los índices. Pero en fin.

Mejor búscate entre tus habilidades. Mejor busca qué sabes hacer. Qué se te da bien. Todos tenemos alguna habilidad que nos hace especiales. Alguna singularidad. Alguna rareza. Lo difícil no es tenerla, lo difícil es encontrarla, identificarla a tiempo. Y entre esas rarezas, pregúntate cuáles podrían estar recompensadas. Si no es aquí, fuera. Si no es en tu sector, en cualquier otro. Por cierto, qué es un sector hoy en día.

No busques trabajo. Mejor busca un mercado. O dicho de otra forma, una necesidad insatisfecha en un grupo de gente dispuesta a gastar, sea en la moneda que sea. Aprende a hablar en su idioma. Y no me refiero sólo a la lengua vehicular, que también.

No busques trabajo. Mejor busca a un ingenuo, o primer cliente. Reduce sus miedos, ofrécele una prueba gratis, sin compromiso, y prométele que le devolverás el dinero si no queda satisfecho. Y por el camino, gánate su confianza, convéncele de que te necesita aunque él todavía no se haya dado cuenta. No pares hasta obtener un sí. Vendrá acompañado de algún pero, tú tranquilo que los peros siempre caducan y acaban cayéndose por el camino.

Y a continuación, déjate la piel por que quede encantado de haberte conocido. No escatimes esfuerzos, convierte su felicidad en tu obsesión. Hazle creer que eres imprescindible. En realidad nada ni nadie lo es, pero todos pagamos cada día por productos y servicios que nos han convencido de lo contrario.

Por último, no busques trabajo. Busca una vida de la que no quieras retirarte jamás. Y un día día en el que nunca dejes de aprender. Intenta no venderte y estarás mucho más cerca de que alguien te compre de vez en cuando. Ah, y olvídate de la estabilidad, eso es cosa del siglo pasado. Intenta gastar menos de lo que tienes. Y sobre todo y ante todo, jamás te hipoteques, piensa que si alquilas no estarás tirando el dinero, sino comprando tu libertad.

Hasta aquí la mejor ayuda que se me ocurre, lo más útil que te puedo decir, te llames David Belzunce, Enzo Vizcaíno, Sislena Caparrosa o Julio Mejide. Ya, ya sé que tampoco te he solucionado nada. Aunque si esperabas soluciones y que encima esas soluciones viniesen de mí, tu problema es aún mayor de lo que me pensaba.

No busques trabajo. Sólo así, quizás, algún día, el trabajo te encuentre a ti.

Risto Mejide

Discurso de Nelson Mandela (1994)

Nelson Mandela

Nuestro miedo más profundo no es que seamos inadecuados.

Nuestro miedo más profundo es que somos

Inconmensurablemente poderosos.

Lo que nos asusta es nuestra luz, no nuestra oscuridad.

Nos preguntamos: ¿quién soy yo para ser brillante,

encantador, talentoso y fabuloso?

En realidad, ¿quién eres para no serlo?

Eres una criatura de Dios.

Jugar a ser insignificante no le sirve al mundo.

No hay nada inspirador en encogerse para que los demás

no se sientan inseguros a tu alrededor.

Hemos nacido para dejar de manifiesto

la gloria de Dios que hay dentro de nosotros.

Que no está sólo en algunos, sino en cada uno de nosotros.

Y, al dejar que nuestra propia luz brille,

inconscientemente, le damos permiso a otros

para que hagan lo mismo.

Al liberarnos de nuestro propio miedo,

nuestra presencia, automáticamente,

libera a otros.

Educación fraudulenta

“Los niños saben que estamos al borde de un naufragio, y que por tanto es irrelevante buena parte de lo que se les dice. Saben que se hace una educación de mentira, una educación fraudulenta. Es una total fraudulencia asegurar que esas cosas que se enseñan (esa interiorización de un saber normativo) son las que niño o al joven le van a valer.

Los educadores son los que menos saben porque están domesticados, programados para educar así. Pero los niños noCambiar la educacion para cambiar el mundo compran eso, y rechazan la educación por que ven sus trampas. Están más adelentados…

Si de algo estamos seguros es que la educación no educa para vivir, para ver, para ser buena persona y para ser feliz.
La educación está sujeta a un paradigma racionalista. Es por ese motivo que la gente no sabe lo que siente, ni siente lo que piensa. Una educación que busca la competencia en vez de la colaboración es el reflejo de una sociedad que está profundamente enferma…”

Claudio Naranjo

Perls y Wilhelm Reich

– Mientras Freud y el psicoanálisis separaban cada vez más “estructura” de “energía” (interesándose en la primera), Reich siguió trabajando con los problemas de la economía energética a través de la cual se manifestaba y se mantenía la neurosis. Investigó cómo en las perturbaciones psíquicas se solidificaba esta energía y se le impedía fluir, desarrollando las nociones de potencia orgásmica y estructura del carácter.
El estudio de los ritmos corporales y de la coraza caracterial desembocó en la vegetoterapia, nombre dado a su enfoque y origen de a bioenergética (Lowen) y la core-energética (Pierrakos).
– Reich pone la salud anímica en la “potencia orgásmica” -entendida como la capacidad de entregarse, sin inhibiciones ni bloqueos, a la corriente de energía biológica- que se descarga preferentemente en contracciones musculares involuntarias.
– A las resistencias individuales las llama “coraza caracterial”. En esta coraza permanece ligada una parte de energía y sirve al mismo tiempo como defensa frente a excitaciones emocionales.
– Reich descubrió más tarde tensiones y endurecimientos musculares típicos, qe producían rigideces características en la postura y la expresión: las llamó “armadura muscular”.
– En la “coraza caracterial” se contiene la “biografía cristalizada” de un individuo, la “suma funcional de todas las viviencias pasadas”; la terapia consiste en disolver la coraza y hacer que vuelvan a circular las emociones que se habían solidificado, restaurando la capacidad de ser espontáneo, sin angustia ni inhibición: ésta es la potencia orgásmica -donde lo psíquico y lo corporal se condicionan vegetativamente y funcionan como un sistema unitario-.
– Esta superación de la dicotomía mente-cuerpo, rescatando la importancia del segundo, influyó en Perls, quien reconoce la enseñanza reichiana en su valoración del “cómo”, en vez del “qué” o del “porqué”.
– Funcionalmente la armadura corporal se articula en siete segmentos: ocular, oral, cervical, torácico, diafragmático, abdominal y pélvico. En el torácico se petrifican la ira, el llanto y la añoranza. En general, el trabajo energético es de arriba-abajo, hacia el segmento pélvico (lo que indica el claro componente sexual de la concepción reichiana de la resistencia).
– La gestalt es una de las herederas espirituales de las teorías de Reich por su acento en la sensación, la experiencia organísmica y la expresión inmediata y directa.

cuerpo

Peñarrubia, La vía del vacío fértil